¿Existe un mejor o un peor hexagrama entre los sesenta y cuatro?
No existe una clasificación absoluta al margen de la pregunta, el momento y la posición. Un hexagrama aparentemente favorable puede volverse desfavorable por exceso, mientras que uno difícil puede indicar con claridad que conviene detenerse, esperar o reorganizarse.
Lo verdaderamente importante es si la imagen del hexagrama corresponde a la situación actual. Si una interpretación afirma de forma fija que un hexagrama implica «riqueza segura» o «fracaso seguro», por lo general está ignorando las líneas, las líneas mutantes y las condiciones concretas.