¿Se puede consultar un hexagrama sobre una persona que no ha dado su consentimiento?
Puedes reflexionar sobre tu relación con esa persona, pero no deberías afirmar, basándote en el hexagrama, que conoces sus pensamientos, su salud, su fidelidad o su futuro. Cuando el núcleo de la pregunta es la situación privada de otra persona, la interpretación puede fácilmente sobrepasar los límites del consentimiento y de la evidencia.
Reformula la pregunta dentro del ámbito del que puedes responsabilizarte, por ejemplo: «¿Cómo debo comunicarme con esta persona?» o «Ante los hechos que ya conozco, ¿cuáles son mis límites?». Así se conserva el valor de la reflexión sin pretender emitir un juicio sobre alguien más.