¿Cómo debe interpretarse el hexagrama principal?
El hexagrama principal es la estructura de seis líneas obtenida en el momento de la consulta. Debe usarse primero para delimitar la situación actual: cuál es la fuerza predominante, cómo interactúan las partes superior e inferior y en qué punto está el bloqueo. Es el centro de toda la interpretación y no debe ser sustituido por otros hexagramas derivados.
Empieza describiendo el hexagrama principal en una o dos frases, sin calificarlo de favorable o desfavorable; por ejemplo: «Internamente existe impulso para avanzar, pero las condiciones externas siguen imponiendo límites». Si primero se aclara la estructura y después se habla de resultados, es menos probable dejarse llevar por el nombre del hexagrama.