¿El I Ching es un libro de adivinación?
El I Ching se ha utilizado durante mucho tiempo para la consulta oracular, pero reducirlo a un libro que anuncia buena o mala suerte deja fuera lo más importante: mediante los hexagramas, las líneas y sus transformaciones, describe la posición, las limitaciones y las opciones de una persona en una situación concreta. Obtener un hexagrama no equivale a recibir un aviso de destino inalterable.
Un uso más prudente consiste en tratar el hexagrama como un marco para decidir: el hexagrama principal ordena la situación actual, las líneas mutantes señalan el foco del cambio y el hexagrama transformado indica una posible dirección si las condiciones continúan. Al final, hay que volver a los hechos, las responsabilidades y las acciones que realmente pueden emprenderse.