Yunshu y el I Ching

¿Cómo debería abordar una persona
no especialista la adivinación
del I Ching?

Yunshu

Ante la incertidumbre, las personas buscan orientación

Cuando una persona debe tomar decisiones relacionadas con los estudios, el trabajo, las relaciones afectivas o la salud, la incertidumbre sobre el futuro puede hacer que se sienta perdida. Algunas personas recurren entonces a la adivinación del I Ching en busca de orientación.

No es necesario creer en ella ciegamente, pero tampoco hace falta descartarla por completo como una simple superstición. Una actitud más equilibrada consiste en considerarla un medio para aclarar un problema, ampliar la perspectiva y reflexionar sobre uno mismo.

La consulta comienza por serenar el ánimo

Antes de realizar una consulta y obtener un hexagrama, normalmente se recomienda serenarse, dejar a un lado los pensamientos que distraen y considerar con cuidado qué se desea preguntar realmente.

Cuando una persona está dominada por la ansiedad, el miedo, la esperanza y las ideas preconcebidas pueden entremezclarse fácilmente. A veces, ni siquiera logra reconocer qué es lo que de verdad le preocupa. Al ordenar pensamientos confusos hasta convertirlos en una pregunta clara, ya ha comenzado a reconsiderar su situación.

Aunque dejemos de lado la cuestión de si un hexagrama puede predecir el futuro con exactitud, esta preparación sigue teniendo valor por sí misma. Ofrece la oportunidad de detenerse antes de tomar una decisión impulsiva y de percibir con mayor claridad la verdadera naturaleza del problema.

Los hexagramas relacionados ofrecen distintas perspectivas

Las diferentes escuelas de interpretación del I Ching no emplean necesariamente los mismos métodos. Siguiendo las distinciones establecidas por el maestro Alfred Huang, estas categorías pueden expresarse mediante la terminología habitual en español.

El hexagrama principal — correspondiente al 本卦 (běnguà) — es la figura de seis líneas obtenida en la consulta. Representa la configuración actual de la situación.

El hexagrama nuclear — 互卦 (hùguà) — se forma a partir de las líneas interiores. Permite examinar las dinámicas, relaciones e influencias que permanecen ocultas bajo la situación visible.

Cuando una línea mutante cambia de yin a yang o de yang a yin, se forma el hexagrama resultante, también llamado hexagrama derivado — 之卦 o 變卦 (zhīguà o biànguà). Este hexagrama no anuncia necesariamente un futuro predeterminado, sino que señala la dirección hacia la cual puede tender la situación presente.

El hexagrama complementario u opuesto — 錯卦 (cuòguà) — se obtiene sustituyendo cada línea yang continua por una línea yin discontinua, y viceversa. De este modo, permite examinar el asunto desde su aspecto contrario o complementario.

El hexagrama invertido — 綜卦 (zòngguà) — se obtiene dando la vuelta a toda la figura de arriba abajo. Ofrece una visión de la misma situación desde otra posición o desde el punto de vista de la otra parte.

Estos hexagramas relacionados no tienen por qué entenderse como varias respuestas que compiten entre sí. Pueden considerarse distintas perspectivas sobre una misma cuestión.

Así, la persona que consulta no se limita a preguntar si el resultado será afortunado o desfavorable. También puede examinar la situación presente, las influencias subyacentes, la posición de otras personas, los posibles peligros y las transformaciones futuras.

El profesor Zeng Shiqiang: la adivinación debe complementar la reflexión

En su conferencia sobre la máxima «Quienes comprenden verdaderamente los Cambios no recurren a la adivinación» — 善易不卜 —, el profesor Zeng Shiqiang presenta la consulta como un proceso que puede despertar los recursos interiores de una persona y ayudarla a buscar información adicional.

Esta máxima no rechaza por completo la adivinación. Más bien advierte contra la costumbre de consultar el I Ching por cualquier asunto.

Si una cuestión puede resolverse mediante el sentido común, los datos disponibles y el análisis de los hechos, la persona debería reflexionar primero por sí misma. Solo cuando, después de una consideración cuidadosa, la información siga siendo insuficiente y persista una duda verdadera, puede consultarse un hexagrama como una perspectiva adicional.

La adivinación debe servir de apoyo al juicio humano, no sustituirlo.

El profesor Fu Peirong: la adivinación debe respetar ciertos límites

El profesor Fu Peirong propone tres principios: «No consultar sin sinceridad; no consultar para algo injusto; y no consultar cuando no existe una duda verdadera» — 不誠不占、不義不占、不疑不占.

El primer principio exige que la persona que formula la pregunta actúe con sinceridad, concentración y plena atención.

El segundo significa que la adivinación no debe utilizarse para invadir la intimidad de otra persona ni para alcanzar un propósito moralmente impropio.

El tercero recuerda que no hace falta obtener un hexagrama cuando el asunto puede resolverse mediante el sentido común y los hechos comprobados.

Según el profesor Fu, la Imagen del hexagrama no determina el futuro. Su función es ayudar a comprender la situación presente y a reconocer la dirección en la que conviene actuar. En último término, la fortuna o el infortunio siguen dependiendo de la sabiduría, la virtud y las acciones concretas de la persona.

El maestro Liu Junzu: de la adivinación al aprendizaje, y del aprendizaje al cultivo personal

El maestro Liu Junzu resume la relación entre la adivinación y el I Ching con la frase: «Estudiar los Cambios mediante la adivinación; cultivarse a uno mismo mediante los Cambios» — 藉占學易,藉易修行.

Una persona puede acercarse inicialmente al I Ching porque desea saber si un asunto tendrá un desenlace afortunado o desfavorable. Sin embargo, su estudio no debería quedar limitado a predecir ganancias y pérdidas.

A través de las transformaciones de los hexagramas, puede aprender cuándo avanzar y cuándo retirarse, cómo reconocer el momento oportuno y de qué manera examinar su propia conducta.

El maestro Liu también subraya que la función predictiva del I Ching consiste en ayudar a las personas a comprender la situación y recibir orientación, no en proclamar un destino inalterable. La posibilidad de mejorar el desenlace sigue dependiendo de la voluntad de la persona para afrontar la realidad, corregir su rumbo y actuar de forma concreta.

Un hexagrama no puede sustituir el juicio práctico

El Dictamen y los textos de las líneas dejan cierto margen para la interpretación. Por ello, distintos lectores pueden extraer conclusiones diferentes de un mismo hexagrama.

Las personas también tienden a recordar únicamente aquellos elementos que parecieron acertar. Si el resultado no coincide con sus deseos, pueden consultar repetidamente hasta obtener la respuesta que esperaban. En ese momento, la adivinación deja de ser un medio de autoexamen y se convierte en una forma de evitar la realidad.

En asuntos importantes relacionados con la medicina, el derecho o las inversiones, la adivinación nunca debe sustituir los datos objetivos ni el asesoramiento de profesionales cualificados. Las indicaciones obtenidas de un hexagrama pueden tenerse en cuenta, pero la persona interesada debe tomar la decisión final y asumir la responsabilidad de sus consecuencias.

Conclusión: considerar el hexagrama como un espejo

Una persona no especialista puede considerar el hexagrama como un espejo, no como una sentencia escrita.

Un espejo puede revelar pensamientos y circunstancias que hasta entonces habían pasado inadvertidos, pero no puede recorrer en nuestro lugar el camino que tenemos por delante.

Antes de realizar la consulta, debemos afrontar nuestra pregunta con sinceridad y honestidad. Al interpretar el resultado, debemos mantener una actitud abierta sin renunciar a nuestro propio criterio. Después, debemos regresar a la realidad, actuar de acuerdo con nuestros conocimientos y nuestra conciencia moral, y asumir la responsabilidad de nuestras decisiones.

Esta puede ser la manera más sensata y sólida de abordar la adivinación del I Ching en el mundo contemporáneo.

Referencias

  1. CCTV, Aula de conferencias: Los misterios del I Ching, parte séptima — Quienes comprenden los Cambios no recurren a la adivinación
  2. La Imagen del hexagrama no determina el futuro
  3. Los tres principios para no consultar: comenzar por examinarse a uno mismo
  4. Academia Xianlin: presentación del maestro Liu Junzu
  5. El maestro Liu Junzu sobre la predicción, las circunstancias y el cultivo personal